Escritos de conferencia (y 6): Héroes

CID: Eo.

VIRIATO: Oi.

CID: Cómo estás.

VIRIATO: Pues harto.

CID: ¿Harto?

VIRIATO: Harto.

CID: Yo también. Diez siglos llevo matando moros. En vida no maté ni la mitad de la mitad.

VIRIATO: No te quejes, yo llevo veinte matando romanos. Una y otra vez lo mismo, no se cansan.

CID: ¿Por qué no nos dejarán en paz?

VIRIATO: ¿Es que no tuvimos bastante con una vida?

CID: Y además, las cosas que dicen de mí…

VIRIATO: ¿Qué dicen?

CID: Buf, de todo. Lo que quieras. Que si fui un borracho, que si fui un galán, que si fui un tirano y un asesino, un cristiano ejemplar, un machista y un mercenario, un padre cariñoso, un bruto, un pionero… Lo que quieras. Y yo solo fui… yo qué sé, fui lo que fui, ¿por qué no pueden dejarme en paz?

VIRIATO: No sabes cómo te entiendo. A mí me sacan a pasear cada dos por tres, le ponen mi nombre a plazas, calles, bibliotecas, equipos de fútbol. Yo qué sé. Yo no pedí nada de eso. Yo solo quería vivir tranquilo, y ni vivo ni muerto.

CID: Como si significásemos algo.

VIRIATO: Como si significásemos algo.

CID: En fin, me voy, que me están nombrando en una conferencia.

VIRIATO: Suerte.

CID: Dios te guarde.

VIRIATO: Venga.

Escritos de conferencia (5): La camisa parlante

El orador habla de Foucault y de la representación de la realidad. Un tema que merece el más profundo respeto y concentración. Pero es el tiempo de la sobremesa y hace calor. La puerta está cerrada; la ventana está cerrada; cincuenta personas me respiran en la nuca. Invento entonces un truco para mantenerme despierto: miro fijamente la camisa de cuadros verdes, azules y rojos del orador, e imagino que no es el hombre quien habla, sino la camisa misma. Hago abstracción del hombre: afino o multiplico el nivel de existencia de la camisa. Lo he conseguido: el mundo se ha difuminado y ahora es la camisa la que habla sobre la representación, el olvido, la memoria, la ficcionalización dialógica. Se mueve a saltos levantando unos brazos que ya no existen y cita a Derridá y a Flaubert y a Kertész y a Susan Sontag. Escucho asombrado a una camisa de cuadros hablar del concepto de verosimilitud. Ideas que en boca humana quizás me habrían parecido triviales o confusas ahora me hablan con una claridad afilada y casi me levantan del asiento. Noto una conexión explosiva que me une a mí, a la camisa y al resto de la sala llena de aire caliente cien veces respirado. Pero todo esto es mentira. Esto no tiene nada que ver con Derridá ni con Flaubert ni con Kértesz ni con Sontag. Esto es un texto sobre cincuenta académicos que se aburren mutuamente hasta la extenuación, y luego se aplauden. La camisa es lo más humano de todo este cuadro.

Escritos de conferencia (4): Sofía

Sofía era casi hermosa, de hecho mirándola parecía difícil entender por qué no lo era: pero no lo era. Tenía una piel suave y cremosa, con un matiz moreno y dorado; una nariz recta terminada en una punta redondeada, quizás algo demasiado grande para el tamaño del resto de la cara a la que pertenecía; el pelo recto y castaño metódico y sin lujos, brillante bajo la luz y profundamente oscuro en otras ocasiones. Puede que el secreto de su inexplicable no belleza estuviera en sus ojos, marrones, pequeños, cortantes, ácidos, como de persona que se oculta detrás de una máscara o que se acaba de quitar unas gafas después de mucho tiempo. O a lo mejor la respuesta está en el fondo de todo (en el fondo de los ojos, de la nariz, de la cara, del pelo) donde palpitan las ideas: Sofía tenía un carácter que podría estrangular a un oso.

Escritos de conferencia (2): Dilema

Quería escribir una historia bonita para regalarte. Buscaba el centro cálido de equilibrio del espíritu, un lugar soleado y apacible de la imaginación, para desde allí intentar escribir una historia que te consolase en los días oscuros, que te aliviase en los tristes y te acariciase en las tardes solitarias del próximo verano. En ese dulce estado de la mente me proponía escribir con una sonrisa en los labios e inventar historias que quería que no solo te gustasen sino que representasen lo mejor de lo que eres: en que pudieras verte reflejada como en un espejo que sin mentir embellece. Pero en ese extraño lugar verde y eterno no había historias, solo un continuo éxtasis del ser y de la razón, no exento de belleza pero sí de lenguaje. El acto mismo de empezar a escribir en aquel mundo esférico y cristalino habría sido una impureza, una violación, un crimen. Así, en la búsqueda de una historia digna de ti descubrí un dilema: donde imaginaba unidad, había quiebra y ausencia. Cuando tomé una decisión, tú ya no estabas por ninguna parte, y el corazón de aquel núcleo tranquilo del espíritu se había llenado de monstruos.

Twenty theses on Translation (Emily Apter)

  • Nothing is translatable
  • Global translation is another name for comparative literature
  • Humanist translatio is critical secularism
  • The translation zone is a war zone
  • Contrary to what U.S. military strategy suggest, Arabic is translatable
  • Translation is a petit métier, translators the literary proletariat
  • Mixed tongues contest the imperium of global English
  • Translation is an oedipal assault on the mother tongue
  • Translation is the traumatic loss of native language
  • Translation is plurilingual and posmedial expressionism
  • Translation is Babel, a universal language that is universally unintelligible
  • Translation is the language of planets and monsters
  • Translation is a technology
  • Translationese is the generic language of global markets
  • Translation is a universal language of techne
  • Translation is a feedback loop
  • Translation can transpose nature into data
  • Translation is the interface between language and genes
  • Translation is the system-subject
  • Everything is translatable.

Emily Apter: The Translation Zone.