Está pasando

Juicio Palma Arena: El exgerente del Palma Arena se declara culpable para evitar la cárcel.

Gürtel en Valencia. Los cuatro principales imputados de la trama Gürtel se han negado a someterse esta mañana en Valencia a una prueba pericial solicitada por el ministerio fiscal para cotejar sus voces con las grabaciones intervenidas por orden judicial.

Protesta 25-S. La Policía Nacional irrumpe en la rueda de prensa en Neptuno, asegura que no está autorizada y pide la identificación a los convocantes.

Corrupción en Orense. La policía ha detenido hoy a un concejal del BNG en el marco de la Operación Pokémon.

Otro vídeo de la actuación de la policía anoche en el interior de la estación de Atocha. “Varios miembros de prensa fuimos identificados, agredidos y amenazados”.

El Gobierno felicita a la policía por el 25-S. Cifuentes sostiene que la policía “recibió un ataque desproporcionado” con lanzamiento de piedras, botellas y otros objetos y culpa de los incidentes a “radicales y antisistema”.

El alcalde de Orense, Francisco Rodríguez, ha puesto su cargo a disposición de la ejecutiva local del PSOE, que le ha pedido que no dimita.

El portavoz del SUP, sindicato mayoritario en la policía, defiende que los agentes antidisturbios no vayan identificados: “No las llevan y APOYAMOS QUE NO LAS LLEVEN ANTE ORGANIZACIONES VIOLENTAS. LEÑA Y PUNTO”

Titulares y textos reales tomados de Elpais.com

Aplicación de la Ley de Poe

A día de hoy, 1 de enero de 2020, nosotros los aquí reunidos, Federico Jiménez Losantos, Pío Moa, César Vidal y Luis del Pino, declaramos lo siguiente:

a) Que somos actores profesionales, que llevamos desde principios de los años 90 representando papeles repartidos aleatoriamente a modo de broma.

b) Que en realidad pertenecemos, no formalmente pero sí ideológicamente, a la rama maoísta del Partido Comunista de España.

c) Que con nuestra actuación pretendíamos criticar, ridiculizar y por lo tanto desenmascarar las terribles ideologías latentes en la extrema derecha española.

d) Que nunca pensamos que la gente nos fuera a tomar en serio, dado lo exagerado de nuestras caracterizaciones; que el hecho de que la gente no solo nos escuchase, sino que nos aclamase como guías, nos dejó en un primer momento tan sorprendidos como asustados.

e) Que ante este éxito inicial inesperado, decidimos elevar nuestro grado de denuncia hasta el punto del absurdo, creando para ello todo un complejo y terrorífico entramado conspiratorio inverosímil (ETA, el PSOE, el Rey, homosexuales, abortistas, ecologistas…) en la esperanza de que, por fin, fuéramos descubiertos como falsarios.

f) Que ante nuestro estupor y asombro, diversas personas, medios de comunicación y hasta partidos políticos dieron cabida de manera más o menos explícita a nuestras teorías conspiratorias.

g) Que llegado este punto, y reunidos con carácter de urgencia, los citados Jiménez Losantos, Pío Moa, César Vidal y Luis del Pino decidimos continuar con nuestra ficción, ya que cumplía una función social catártica y terapéutica: sacar a la superficie y a la luz del día excesos del fanatismo que de otra forma habrían continuado ocultos, tarea que hemos desarrollado desde entonces con gran sacrificio de nuestra propia intimidad y de nuestra personalidad real.

h) Que hoy, 1 de enero de 2020, ponemos fin a nuestra actuación y declaramos como ficticios, propios de nuestros personajes, todos nuestros actos, palabras, intervenciones radiofónicas o televisivas, escritos y conversaciones privadas mantenidas en los últimos veinte años.

i) Que tomamos esta decisión para retirarnos a disfrutar de nuestra vida privada y de nuestra jubilación, motivo por el cual a partir de hoy no concederemos más entrevistas, no participaremos en ningún acto público ni atenderemos a ningún medio de comunicación.

Firmamos este documento, en presencia de nuestras familias y de nuestros abogados,

Federico Jiménez Losantos, Pío Moa, César Vidal y Luis del Pino

Madrid, 1 de enero de 2020

desde principios de los años 90

Geografía indignada

Al norte, unos políticos incapaces: incapaces de gestionar, incapaces de motivar o generar ilusión, incapaces de dejar el dinero público tranquilo, incapaces de retirarse dejar paso a otros, incapaces de hacer nada útil después de tantos años de hacer solo política.

Al sur, un sistema financiero avaricioso y egoísta, protegido como un gato gigantesco y peligroso al que hay que mimar para que no te arañe los muebles o te saque un ojo.

Al oeste, una policía que disfruta disolviendo manifestaciones de ciudadanos pacíficos a porrazos.

Al este, una justicia politizada, desprestigiada, de apariencia lenta y arbitraria, que contribuye a crear sensación de inseguridad y de impunidad.

En el centro, cinco millones de parados.

País.

#nopuedovotar

Bueno, pues ya es definitivo, consumatum est: en estas elecciones no voy a votar, pero no porque yo haya decidido que no me apetece, sino porque no me han enviado a tiempo las papeletas por correo. Me inscribí en el Consulado como no-residente, di mis datos de Lisboa, y a falta de un día para las elecciones, cuando se cierra el plazo para enviar el voto, nada.

Y no soy el único caso, ni mucho menos. Son muchos los españoles residentes en el extranjero que no han recibido las papeletas, o que las han recibido incompletas. Al parecer, las últimas modificaciones en la Ley Electoral, que complican el proceso de validación de candidaturas, han hecho que las papeletas se impriman más tarde de lo habitual, y cuando se han puesto en el correo ya era demasiado tarde para muchos de los emigrantes.

No es que me importe especialmente en este caso, porque estas elecciones tienen menos intriga que una película de Jennifer Aniston, pero en todo caso es mi derecho constitucional tirar a la basura mi voto como mejor me parezca. En una noticia que leí el otro día (no recuerdo dónde) un entrevistado decía: “Los votos de los residentes en el extranjero suelen ser poco relevantes”, como quitándole hierro al asunto; y probablemente tiene razón en que pocas veces la distribución de escaños se modifica a causa del voto exterior (aunque recuerdo un caso reciente en que esto sí sucedió, o estuvo a punto de suceder).

Pero en todo caso ese no es argumento: que el voto de los residentes en el extranjero no cambie las mayorías que van a salir en el nuevo Parlamento no justifica que se nos robe el derecho al voto. Con ese argumento, podían anular también las votaciones en los pueblos pequeños que son demográfica y electoralmente poco significativos. Total, como todos sabemos quién va a ganar…

Portugal Confidential, segunda parte

Si hace algunos meses, Portugal se horrorizaba morbosamente con los detalles del asesinato de Carlos Castro (nunca un sacacorchos dio para tanto), ahora, entre los debates del Presupuesto Agresivo y macrojuicios por corrupción política (en todas partes cuecen habas), se ha colado otra historia menos truculenta que la del año pasado, pero que también parece sacada de un episodio de CSI.

El principal protagonista, y sospechoso de haber cometido el crimen, es Domingos Duarte Lima, un abogado y político portugués, diputado en varias ocasiones, y uno de los fundadores de la Associação Portuguesa Contra a Leucemia, enfermedad que superó y que, según dijo, le cambió la forma de ver la vida. Ahora este abogado está acusado de un homicidio cometido en Brasil en 2009, a cuenta de una herencia millonaria. Sigue leyendo

Agur, ETA

No tengo una conciencia clara de cuándo supe por primera vez que ETA existía, ni lo que significaba. Hay algunos capítulos de mi infancia donde la gente habla de bombas, discute de política, se comentan las noticias y hay un ambiente más preocupado y triste de lo normal.

Ya de adolescente me uní a Gesto por la Paz. Era la época del secuestro de Ortega Lara. Repartíamos lazos azules en la Gran Vía de Bilbao y nos manifestábamos en el centro del campo de fútbol cuando había un atentado. Tampoco es que fuéramos héroes: manifestarse contra ETA en un colegio privado del centro de Bilbao no es lo mismo que hacerlo frente al Ayuntamiento de Hernani, por ejemplo.

Lo que importa en todo caso no es que yo estuviera allí, sino que la sociedad vasca empezaba a estar allí: del lado de las víctimas (algunos seguían con los asesinos, y todavía siguen; otros muchos guardaban un silencio previsor o culpable).

Ya en la universidad, el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco: días de fiebre y de solidaridad. Vascos sí, ETA no. Centenares de miles de personas. Manos blancas. Y un año y medio más tarde, durante un viaje solitario a Londres, una llamada desde casa: “Tenemos una mala noticia que darte. Muy mala. Sobre uno de tus amigos”. ETA acababa de matar al juez José María Lidón, al padre de Jordi, compañero de la Facultad.

Pero las cosas estaban cambiando: en la política, en la sociedad, en la calle, lenta pero perceptiblemente. ETA cada vez tenía menos apoyo, menos paraísos en que esconderse, menos dinero. Lo reconozco: me opuse a la Ley de Partidos. Lo reconozco, me creí la tregua de 2006. Cuando me preguntaban (y me preguntaban mucho, como vasco en Escocia, en Irlanda, en Portugal, donde fuera) siempre decía que era optimista, que veía cerca el final.

Hoy, por primera vez desde que existo (no “desde que tengo uso de razón” sino desde que existo) no hay por ahí una banda terrorista que dice extorsionar, secuestrar y asesinar en mi nombre. Hoy millares de personas respiran mejor. Millones de vascos y de españoles son más libres, en un sentido primordial del término (la libertad de no temer por su vida, para empezar).

Por supuesto que hay razones para guardar un rincón para el escepticismo, y por supuesto que quedan muchísimas cosas por hacer: la entrega de las armas, la disolución definitiva, la cuestión de los presos, el resarcimiento moral y el homenaje eterno a las víctimas. Y mucho, muchísimo trabajo de reconciliación y de educación en la tolerancia.

Pero hoy es un día para celebrar, para emocionarse, para acordarse de los que están y de los que deberían estar aquí para verlo. Como vascos, como españoles, como individuos y como sociedad, nos acabamos de quitar un enorme, terrible y doloroso peso de encima.