Blog Hop Project: Así escribo mi blog

Normalmente no suelo participar en cadenas de blogs, o de email, o de facebook, de esas que te piden que contestes a una pregunta o copies un poema o elijas un color y luego lo reenvíes a diez personas. La última vez que participé en una cadena así, todavía venía con una peseta pegada con celo.

Pero esta vez, cuando Guillermo, autor de Profesor en apuros, me propuso que contestase a algunas preguntas sobre mi actividad como blogger, como parte de una cadena denominada “Blog Hop Project”, decidí aceptar. No solo por quién me lo pedía (por favor, que no se lo tomen a mal las personas que me han invitado a series así en el pasado y les he dicho que no); sino también, o quizás sobre todo, porque las preguntas que plantea me parecieron interesantes para hacer una pequeña pausa autorreflexiva entre tanto relato tonto.

Así que esto funciona así: yo contesto a continuación a las cuatro preguntas propuestas, y después invito a otras tres personas, tres blogueros (o mejor, dos blogueras y un bloguero) a que hagan lo mismo. La verdad, tengo más ganas de leer sus respuestas que de escribir las mías…

Vamos a eso.

 

1) ¿Qué estoy escribiendo actualmente?

Pues, como decía, relatos tontos. Algunos de ellos son independientes, y otros se agrupan en series, como los protagonizados por Alicia (Alicia, sé que estás leyendo esto, di hola); los de Ruritania o, más recientemente, el blog-culebrón Todo tiempo pesado. En los últimos meses hay bastante autoficción, más o menos próxima a la realidad; algunos relatos tiran hacia lo macabro, otros hacia lo humorístico-absurdo y otros hacia lo fantástico.

Como recordarán los lectores más veteranos (o sea, mi familia), al principio este blog hablaba sobre Irlanda y sobre mi vida, con muy pocas incursiones en la ficción; pero luego poco a poco se transformó en un blog de creación, y ahora me parece que ya no hay vuelta atrás…

 

2) ¿En qué difiere mi escritura de la de otros que desarrollan el mismo género?

Pues no sé si se diferencia tanto de otros blogs de creación literaria, la verdad. A lo mejor si algo lo hace diferente es, precisamente, el que haya varias líneas que se mantienen en el tiempo y que a veces se entrecruzan o se renuevan. O sea, que hay entradas que hacen referencia directa o indirectamente a entradas anteriores, a mundos de ficción relativamente coherentes, o que solo se entienden (o se entienden mejor) si se sigue el blog y se está al tanto de su evolución.

Eso, y la regularidad, porque es muy habitual entre los blogueros el perder el interés y dejar de publicar, o publicar solo de ciento en viento. Últimamente me he propuesto publicar con bastante frecuencia (dos entradas por semana, mínimo), y lo estoy consiguiendo…

 

3) ¿Por qué escribo lo que escribo?

Nos ponemos serios. La verdad, no es fácil contestar a esta pregunta. Hay una primera respuesta obvia: porque me gusta. Porque me lo paso bien escribiendo lo que escribo. Desde que tengo memoria me ha gustado inventar historias (inventarlas más que escribirlas, la verdad), y afortunadamente se me siguen ocurriendo, y me sigue gustando. Sinceramente, no sé explicar por qué se me ocurren las ideas que se me ocurren, por qué algunas se transforman en un cuento y otras no. Son historias que me resultan atractivas, provocadoras o interesantes; historias que a mí me gustaría leer. Por qué escojo, con cierta frecuencia, historias crueles con sangre, tortura, dolor, muerte y destrucción es algo que deberá explicar mi psicoanalista. Si no lo mato antes.

 

4) ¿Cómo es mi proceso de escritura?

Pues suele ser así:

  • Algo que leo, veo o pienso me sugiere el germen de un relato. O a veces es al revés: cojo una idea y pienso: “a partir de aquí, a ver qué historia se podría crear”.
  • Mentalmente, empiezo a desarrollar ese relato. A veces llego a la conclusión de que no vale la pena, y lo dejo aparcado, temporal o definitivamente.
  • Si el relato pasa el filtro, lo sigo desarrollando en la cabeza. A menudo tengo el relato completo pensado antes de ponerme a escribir en el ordenador.
  • Cuando tengo claro que el relato “funciona” (por decirlo de alguna forma), y cuando consigo sacar tiempo, lo escribo y lo publico. Y lo cuelgo en el facebook para que la gente haga likes y comentarios y me alimente el ego.
  • A veces repaso el texto después de publicarlo, cuando lo puedo leer con ojos nuevos. No suelo hacer grandes cambios, pero sí modificaciones menores.

 

Bueno, pues ya está. No ha sido tan difícil. Ni doloroso. Y ahora, mis tres invitados.

Y mis tres invitados son:

10477326_10152163917815205_379238939_n1.- Mónica Basterretxea, autora del blog Mobas. Filóloga, correctora de textos profesional, lectora incorregible, reseñista ocasional, en su presentación del blog dice: “trataré sobre todo temas relacionados con la corrección de textos (ortotipografía, ortografía, sintaxis, léxico, etc.)”; pero en realidad su blog es mucho más que eso: es todo un mundo en el que el libro, desde su materialidad como objeto hasta su significación cultural o artística, es el protagonista.

 

fb2.- Francesc Bon. Los que sean seguidores de Un libro al día ya le conocerán, porque es el autor de, aproximadamente, una de cada cuatro reseñas que publicamos. Pero además también es crítico musical, catalán, padre de familia y seguidor del Barça. Yo no le conozco personalmente, así que no estoy seguro de que realmente no sea un robot. Nadie humano puede leer tantos libros tan rápido.

 

Ainize3.- Ainize Salaberri. Si no sabéis que existe una revista llamada Granite&Rainbow, ya estáis tardando. Si lo sabéis, entonces también sabréis que Ainize es la directora (y el alma, y el corazón, y el cerebro, y las manos) de la revista. De Ainize solo necesitáis saber una cosa: que es la persona que conozco que con más pasión habla de libros y de literatura: como si le fuera la vida en ello. Y a lo mejor le va.

 

Sus respuestas al “test” (si son formales) se publicarán en sus respectivos blogs el próximo lunes. Estad atentos…

God save the internets

Todos sabemos que internet es el demonio: que está lleno de fraudes, de pedófilos, de mafias que quieren robarnos nuestra identidad y nuestro dinero. Que es adictivo, que nos deja sin privacidad y sin tiempo, que por internet nos pueden entrar virus informáticos y de los otros. Que te pueden robar las fotos subidas de tono que le mandaste a tu novio y colgarlas en internet para que las vea todo el mundo.

Y por supuesto que en todo esto hay parte de verdad, y hay que saber protegerse contra esos peligros. Pero también es verdad, y da la impresión de que se dice mucho menos (por lo menos en los medios de comunicación), que internet también puede ser una herramienta magnífica, por ejemplo para la investigación.

Un ejemplo: hace aproximadamente un mes, me pidieron que escribiera un texto sobre la presencia de determinado tema en la literatura hispánica. Hace veinte años, un texto así, para ser medianamente completo, habría requerido o una erudición enciclopédica, o una labor trabajosa de búsqueda en bibliotecas y archivos, probablemente con uno o varios viajes y mucho trasiego de libros.

Hoy en día, y aunque naturalmente sigue siendo necesario investigar a la antigua usanza, internet simplifica la tarea en muchos aspectos:

-Los catálogos de la mayoría de las bibliotecas ya están digitalizados, y permiten búsquedas por autor, por título, por materia… Ejemplos: la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Nacional de Portugal, el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico español

-Si lo que se busca es un determinado término, corpus como el CORDE o el CREA de la Real Academia permiten buscar cadenas de caracteres en un conjunto bastante amplio de textos hispánicos desde los orígenes del español hasta nuestros días.

Bibliotecas o repositorios de libros virtuales como la Biblioteca Virtual Cervantes, archive.org o el gigante Google Books permiten acceder al texto o a reproducciones facsímiles de infinidad de obras libres de derechos de autor, e incluso a visiones parciales de algunas obras con derechos.

Buscadores o índices específicamente académicos como Dialnet o Google Académico permiten realizar búsquedas de textos científicos sobre el tema que se está investigando. Además, cada vez más revistas, universidades o investigadores individuales ofrecen sus obras en internet de forma abierta y gratuita.

-Si en la bibliografía se encuentra una monografía que es necesaria para nuestra investigación, se puede ir a una librería virtual como Amazon; a las páginas web de librerías tradicionales como Fnac o la Casa del Libro, o a páginas de venta de libros de segunda mano como Iberlibro, y pedir que te manden el libro a casa. Si se trata de una obra reciente, a lo mejor hasta hay suerte y está disponible en formato ebook, así que te lo puedes descargar al momento.

-Cuando el texto ya está en una fase casi definitiva, es posible enviarlo por email al coordinador del volumen, quien puede enviar sus comentarios y sugerencias nuevamente por email; cuando el texto esté en fase de maquetación se pueden enviar las pruebas en .pdf para ser revisadas por el autor… Casi resulta difícil imaginar cómo se harían estos intercambios cuando la gente no usaba internet… o sea, hace quince años.

Por supuesto, todo esto no sustituye al trabajo del investigador: no todo está en internet, e incluso lo que sí está hay que leerlo, interpretarlo y separar lo importante de lo accesorio. Hay que seguir recurriendo a bibliotecas, al préstamo interbibliotecario y, faltaría más, a libros y revistas en papel. Pero investigaciones que hace unos años habrían requerido no solo mucho más tiempo, sino también muchos más recursos humanos y materiales, son ahora más fáciles, más rápidas y más baratas gracias a internet.

Pero esto no le interesa a casi nadie: es mejor seguir hablando de las fotos de chicas desnudas robadas a nadie sabe qué alumnas, y de lo peligroso que es la internet.

Top 10 de entradas más visitadas

Una curiosidad sobre este blog que acabo de descubrir mirando las estadísticas: estas son las diez entradas más visitadas, excluyendo la página de inicio y la página “Sobre mí mismo“.

Algunas cosas tienen fácil explicación: la entrada más vista lo es por la imagen del mapa de Europa, que a veces, por motivos que desconozco, aparece entre las primeras en Google Images para ciertas búsquedas. El artículo que tiene la palabra “sexo” en el título está entre las más vistas porque tiene la palabra “sexo” en el título.

Por lo demás, está claro que las entradas sobre historia y cultura (de Rumanía, de Portugal, de Irlanda) tienen más éxito que las entradas “literarias”: la primera de estas aparece en la duodécima posición, probablemente porque se titula “Carta de presentación“, y llegan a ella muchas personas que buscan un modelo de carta de presentación en serio (y se llevan un chasco).

Otra conclusión que se saca de estas estadísticas es que la mayor parte de esos lectores llegaron al blog a través de buscadores; o sea, que yo puedo estar escribiendo para mi familia y amigos, pero quienes más me leen son perfectos desconocidos.

¿ULAD “inspira” a El País?

Vamos con los hechos:

Cuando en el blog Un libro al día empezamos a plantearnos cómo conmemorar el Día Internacional del Libro del 23 de abril, Montuenga propone una idea: hacer una serie de entradas con el tema “Libros dónde me gustaría irme a vivir”. Ese mismo día, Paula responde: “¿Y si en vez de serie lo planteamos como una entrada?”. La idea tiene éxito, porque la verdad es que es una idea bonita y original, y efectivamente, el 23 de Abril publicamos la entrada:

“¿En qué libro te gustaría vivir?”

De ahí nuestra sorpresa cuando hoy nos despertamos y vemos en El País, concretamente en su sección de cultura, en el blog Papeles perdidos, una entrada titulada exactamente “¿En qué libro te gustaría vivir?” Leyéndola, descubrimos que es una iniciativa desarrollada a lo largo de varios días, con vídeos de escritores, participación de lectores del blog, etc. La primera entrada en la que se habla del asunto es del 25 de mayo, y se anuncia así:

10 horas. Vídeo de escritores: El argumento de ficción donde te gustaría vivir. Dieciseis escritores nos dirán en que argumento o trama de cuento, novela u obra de teatro le hubiera gustado estar o vivir. Leerán un pasaje de la historia elegida y luego explicarán por qué. Entre los autores figuran nombres como José Manuel Caballero Bonald, Jesús Ferrero, Santiago Gamboa, Marta Sanz, Eduardo Mendoza, Manuel Rivas…” [las faltas de ortografía son del original, por cierto]

En fin, no es imposible que se trate de una casualidad: que Winston Manrique Sabogal, autor de Papeles perdidos, haya tenido exactamente la misma idea que nosotros, exactamente un mes después de que nosotros publicásemos nuestra entrada. De hecho, de acuerdo con nuestra licencia, podría haber incluido nuestro texto, simplemente con que nos hubiera citado como autores; y en todo caso no sé si se podría hablar de plagio, porque no se copia el texto sino solo la idea.

Pero vamos, que si efectivamente nuestro humilde blog sirvió de inspiración para esta iniciativa, habría sido más elegante que nos mencionara. No costaba tanto, y habría quedado mucho mejor…