Breve historia de la precaria Ana Joaquina – capítulo 1

Las monjas gestionaban una escuela que por entonces no era mixta, ahora sí lo es; durante aquellos años, mi vida se limitó al pequeño camino que llevaba del convento a la escuela, de la escuela al convento. No era hábil con las manos ni con los pies, pero sí con la cabeza: pronto me destaqué entre mis colegas, sobre todo en matemáticas e historia, no tanto en ciencias ni en lengua. El que fuera callada, extraña, torpe e inteligente me convertía en el objetivo evidente de las burlas de mis compañeras, sobre todo cuando llegaron a esa edad en que se afila el ingenio y se extrema la crueldad. Chinchetas en el asiento, pegamento entre las páginas de los libros, tirones de pelo o alfileretazos eran la rutina de mis días, y los insultos y los cánticos humillantes su banda sonora. Mi nombre tampoco ayudaba.

Solo dos personas me ofrecían un poco de calor en medio de aquel mundo frío: sor Teresa, una monjita pequeña y arrugada, tan vieja que parecía de piedra, y que me acariciaba el pelo con su mano huesuda como si fuera un gato; y Fernando, el hombre que traía los suministros para la cocina del convento, que era casi el único espécimen del género masculino que tenía a mi alcance. Cuando venía (y venía cada poco tiempo, porque en el convento se comía mucha comida) yo corría hasta la entrada de servicio y me quedaba sentado en un pretil, con las piernas colgando, mirando cómo descargaba las mercancías. Mientras trabajaba hablaba conmigo, me contaba cosas, yo casi no tenía ni que responder; era grande, más alto que ninguna otra persona en el mundo, ancho sin ser gordo, y tenía una cara algo achatada que sin ser bonita era agradable de mirar.

Cuando se iba me daba siempre unos caramelos que sabían a algo que yo no había probado antes; luego descubrí que era coca-cola. Todavía hoy siento, a veces, cuando me entra la tristeza, el sabor de aquellos caramelos de coca-cola picándome en la lengua.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.