El edificio (reboot, 114)

En un lugar lejano, aunque no se sepa muy bien lejano de qué, una mujer anciana hierve agua en una tetera metálica; mientras espera, la mirada se le pierde en el horizonte: las obras para una nueva autopista que atraviesa el desierto levantan una polvareda espesa y cenicienta que amenaza con cubrir el sol.

La tetera silva, la anciana vierte el agua en una taza, las hojas de una planta que no sabemos reconocer flotan en ella, un olor profundo se extiende por la casa. La anciana abre la puerta de la casa, arrastra como puede una pesada mecedora de madera y se sienta a observar el atardecer en el porche, dando pequeños sorbos de la taza. Le lagrimean los ojos, aunque no se sabe si es por tristeza o por el polvo de las obras.

Con la blandura del sueño de la vejez la oscuridad se la traga, la arrullan los gruñidos lejanos de las excavadoras.

(Llegados a este punto, aunque nos duela, tendremos que acostumbrarnos a oír historias que no tengan que ver con el edificio)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.