Dos canciones: dos historias trágicas (y reales)

Canción 1: “Le vent nous portera”, Noir Désir

“Le vent nous portera”, editado en 2001, fue el single más exitoso del grupo francés Noir Désir. Era una canción relativamente sencilla, con una melodía repetitiva y pegadiza; contaba además con la colaboración de Manu Chao a la guitarra. Alcanzó el número uno en Italia, el número tres en Francia y el siete en Bélgica. El vídeo musical también fue muy bien recibido, y ganó varios premios en su momento.

Historia trágica 1:

Des Visages des Figures, en que se incluía la canción, fue el último album del grupo antes de que tuvieran que abandonar los escenarios, a causa del encarcelamiento de su cantante,  Bertrand Cantat, por el asesinato de su novia  Marie Trintignant. La pareja estaba de vacaciones en Lituania, cuando en plena borrachera se enzarzaron en una discusión por celos, y Cantat golpeó repetidamente a Tringinant en la cabeza. Cuatro veces según él; diecinueve, según los forenses. La chica fue encontrada en coma a la mañana siguiente, y murió en el hospital varios días más tarde. El caso conmocionó a Francia y fue el tema de conversación durante meses

Cantat fue condenado por un tribunal lituano a ocho años de prisión por asesinato, y trasladado a Francia en 2004. En 2007 salió de prisión por buena conducta. Para añadir todavía un detalle macabro más a la historia, su ex-mujer, Krisztina Rády, se suicidó tres años más tarde, mientras Cantat dormía en la misma casa.

Canción 2: “Nothing to lose”, Henry Mancini / Claudine Longet

“Nothing to lose” forma parte de la banda sonora de The Party (“El guateque”, 1968), de Blake Edwards; fue compuesta por Henry Mancini, con letra de Don Black), e interpretada por  Claudine Longet, actriz protagonista de la película, en una escena bastante divertida en la que Peter Sellers se debate entre su necesidad de ir al baño y su deseo de quedarse a escuchar a la bella extraña con la que lleva toda la noche cruzando miradas. En el momento del estreno de la película, Longet estaba “en la cumbre de toda su buena fortuna”: era reconocida como cantante, hacía sus pinitos en el cine, se codeaba con el Senador Bobby Kennedy (que sería asesinado ese mismo año)…

Historia trágica 2:

En un giro argumental bastante similar al de Bernard Cantat, Claudine Longet también tuvo que abandonar el mundo de la canción a causa de una tragedia: el 21 de marzo de 1976 su novio, Vladimir “Spider” Sabich, moría en su casa de Aspen a causa de un disparo realizado en circunstancias misteriosas. Longet declaró que había sido un accidente ocurrido mientras él intentaba explicarle cómo usar el arma; el fiscal afirmó que en el momento de recibir el disparo Sabich estaba agachado y al menos a seis metros de distancia del arma.

Finalmente, Longet fue condenada por un cargo menor (homicidio involuntario) a tan solo 30 días de cárcel, con la posibilidad de elegir el modo de repatirlos para no alejarla de sus hijos, nacidos durante su matrimonio con el también cantante Andy Williams. Después del crimen, el juicio y el escándalo, Claudine Longet se apartó de la vida pública y renunció a su carrera profesional. Se casó con su abogado defensor, y viven juntos en Aspen. Ahora rondará los 60 años. Últimamente, se ha producido una recuperación de su imagen y su obra musical, gracias sobre todo a la publicación de varios CD recopilatorios.

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